
Cómo proteger, nutrir y cuidar tu cabello afro con aceites naturales durante los meses de más calor.
Hoy quiero hablarte de los aceites de tratamiento y crecimiento que muchas mujeres afro utilizamos para cuidar nuestro cabello.
Si sigues con bastante precisión el método curly y vives en Europa, probablemente te habrás dado cuenta de que la mayoría de los productos que tienes en casa los compraste pensando en los meses más fríos. Sin embargo, cuando llega el verano, las necesidades del cabello cambian y también debemos adaptar las cantidades y la forma de aplicar algunos productos.
Durante esta época quizá añadas a tu rutina algún aceite, como el de coco, para proteger el cabello antes de entrar en la piscina. Este aceite puede ayudar a crear una película sobre la fibra capilar y reducir la cantidad de agua clorada que penetra en ella. De esta forma, puede disminuir la sequedad, especialmente si nadas con frecuencia.
Pero ¿qué sucede con los aceites de tratamiento que durante el invierno aplicamos en las raíces o en el cuero cabelludo?
Con las temperaturas tan elevadas que estamos viviendo, quizá te resulten incómodos o te preguntes si sigue siendo beneficioso aplicarlos. También es posible que tengas dudas sobre la cantidad adecuada o que te plantees interrumpir el tratamiento hasta que vuelva el frío.
¿Debo dejar de utilizar aceites en verano?
Las mujeres que llevamos el cabello natural solemos procurar que una parte de los aceites que utilizamos sean de origen natural: coco, ricino, almendras, aguacate, jojoba o argán, entre otros.
También usamos productos que combinan aceites vegetales con ingredientes como romero, lavanda, menta o árbol del té. Algunas empresas especializadas elaboran estas fórmulas para aprovechar las propiedades de distintos ingredientes en un solo tratamiento.
Muchas de nosotras también preparamos nuestras propias mezclas cuando ya conocemos bien nuestro cabello y sabemos cómo reacciona ante determinados productos.
Pero, aunque sepamos cómo se comportan los aceites en nuestros rizos, la gran pregunta continúa ahí:
¿Estoy utilizando la cantidad adecuada con este calor? ¿Aplicar un aceite de tratamiento cuando las temperaturas rozan los 40 grados sigue siendo beneficioso o puede perjudicar mi cabello y mi cuero cabelludo?
Yo también me he hecho esta pregunta muchas veces porque creo en los beneficios que determinados aceites pueden aportar al cuidado del cabello. Los utilizo para nutrirlo, conservar su hidratación, reducir la sequedad y complementar los tratamientos destinados a mantener un cuero cabelludo saludable.
Además, actualmente son muy fáciles de aplicar gracias a los dosificadores con cuentagotas. También podemos encontrar aceites vegetales y productos capilares formulados con ellos en herbolarios, supermercados, perfumerías y tiendas especializadas.
Algunos tienen una textura ligera y se comercializan como aceites secos, ya que se absorben con mayor rapidez y dejan menos sensación grasa.
Por estas razones, me parecía importante averiguar si debía prescindir de ellos durante el verano. Después de consultar diferentes publicaciones y recomendaciones de especialistas en cabello natural, llegué a una conclusión:
Sí, puedes continuar utilizando tus aceites de tratamiento en verano, pero debes adaptar la cantidad, la frecuencia y el tipo de aceite a las necesidades reales de tu cabello y de tu cuero cabelludo.
¿Cuáles son los beneficios de los aceites en verano?
1. Ayudan a proteger el cabello frente a la sequedad
El calor, el viento, el agua del mar y el cloro de las piscinas pueden aumentar la sequedad del cabello. Los aceites no aportan agua ni hidratan por sí solos, pero pueden ayudar a conservar la hidratación y a reducir la pérdida de humedad.
Por eso es preferible aplicarlos sobre el cabello ligeramente húmedo o después de utilizar un producto hidratante.
2. Pueden reducir algunos efectos de la exposición solar
Algunos aceites vegetales contienen antioxidantes y pueden aportar cierta protección a la fibra capilar. Sin embargo, no deben considerarse un protector solar completo ni sustituir otros métodos de protección.
Si vas a permanecer mucho tiempo al sol, lo más recomendable es utilizar un sombrero, un pañuelo o un producto capilar formulado específicamente con protección frente a los rayos UV.
3. Ayudan a controlar el encrespamiento
En verano, la humedad ambiental puede hacer que el cabello afro se encoja y se encrespe más. Una pequeña cantidad de aceite puede ayudar a sellar la hidratación, suavizar el cabello y hacerlo más manejable.
También puede utilizarse como parte del tratamiento previo al lavado o prepoo. Para ello, emplea un aceite vegetal adecuado y no necesariamente el aceite específico que utilizas como tratamiento para el cuero cabelludo.
4. Pueden contribuir al bienestar del cuero cabelludo
Algunos productos formulados con aceites vegetales y esenciales pueden ayudar a calmar la sensación de sequedad o tirantez del cuero cabelludo.
No obstante, si tienes picor intenso, heridas, descamación persistente, dermatitis o una producción excesiva de caspa, lo más conveniente es consultar con un dermatólogo. Cubrir el problema con aceite podría empeorarlo o retrasar un diagnóstico adecuado.
5. Permiten mantener la continuidad de tu tratamiento
Si utilizas un producto específico para cuidar el cuero cabelludo o reducir la rotura, no necesitas abandonarlo únicamente porque sea verano.
La clave está en utilizarlo con moderación. Aplica unas pocas gotas con el dosificador y evita inundar de aceite el cabello o el cuero cabelludo. Más cantidad no significa mejores resultados.
¿Todos los aceites actúan igual en el cabello?
No. Cada aceite tiene una textura, una composición y una forma diferente de comportarse. Antes de comprar uno, debes tener en cuenta para qué lo quieres, la textura y porosidad de tu cabello, el estado de tu cuero cabelludo y si llevas el pelo teñido o tratado químicamente.
También debes recordar que los aceites esenciales —como los de lavanda, romero, menta o árbol del té— son muy concentrados y no deben aplicarse directamente sobre la piel. Es necesario diluirlos en un aceite vegetal portador y respetar las indicaciones del fabricante.
Cabello equilibrado o normal
Si tu cabello no presenta un exceso de grasa ni una sequedad intensa, puedes utilizar una pequeña cantidad de aceites ligeros, como el de jojoba, almendras o argán.
El aceite de coco también puede funcionar bien, aunque no todos los cabellos reaccionan de la misma manera. En algunas personas puede aportar suavidad y, en otras, dejar el pelo rígido o áspero.
Cabello seco
El calor del verano puede aumentar la sequedad. En estos casos, es importante hidratar primero el cabello y aplicar después una pequeña cantidad de aceite para ayudar a conservar esa hidratación.
Puedes probar con aceites vegetales como el de argán, aguacate, almendras o jojoba.
Cabello y cuero cabelludo grasos
Al contrario de lo que suele pensarse, una fórmula ligera y bien elegida no tiene por qué aportar una sensación excesivamente grasa. Sin embargo, tampoco debes utilizar aceite con la intención de corregir por ti misma una producción abundante de sebo.
Aplica una cantidad mínima, observa la reacción de tu cuero cabelludo y aumenta la frecuencia de lavado si fuera necesario. Si notas irritación o grasa persistente, suspende el producto y consulta con un especialista.
Cabello teñido
El cabello teñido suele ser más propenso a la sequedad y a la rotura, ya que ha estado expuesto a procesos químicos. Un aceite vegetal ligero puede ayudar a suavizar las puntas y a mejorar temporalmente su aspecto.
No obstante, para evitar que el color pierda intensidad con el sol, es preferible combinar el aceite con un producto capilar que ofrezca protección UV y cubrir el cabello durante las exposiciones prolongadas.
Cabello expuesto al cloro de la piscina
Este apartado forma parte de mi experiencia personal. Es algo que hago desde hace tiempo, desde que decidí llevar mi cabello natural y comencé a nadar con frecuencia.
Antes de entrar en la piscina, moja el cabello con agua limpia. Si lo llevas suelto y sin un estilo protector, puedes dividirlo en cuatro secciones y aplicar una pequeña cantidad de aceite de coco, manteca de coco o manteca de karité.
Después, hazte un moño, unas trenzas de raíz o unos twists, según el estilo que mejor sepas realizar, y ponte el gorro de natación.
Mojar previamente el cabello y aplicar una pequeña cantidad de producto puede ayudar a reducir la absorción del agua clorada. Cuando termines de nadar, acláralo cuanto antes y utiliza un champú y un acondicionador adecuados.
Cómo aplicar el aceite durante el verano
En verano es preferible comenzar siempre con poca cantidad. Puedes seguir estos pasos:
- Divide el cabello en cuatro o más secciones.
- Si vas a aplicarlo sobre el cuero cabelludo, coloca únicamente unas gotas siguiendo las líneas de separación.
- Masajea suavemente con las yemas de los dedos. No utilices las uñas.
- Si quieres aplicarlo sobre el largo del cabello, hazlo después de hidratarlo y concéntrate especialmente en las puntas.
- Evita utilizar grandes cantidades antes de exponerte al sol, porque pueden generar una sensación de pesadez y favorecer la acumulación de suciedad y sudor.
- Observa cómo responde tu cabello. Si notas picor, irritación, exceso de grasa o pequeñas lesiones, suspende su uso.
No existe una cantidad universal. La dosis adecuada dependerá de la densidad, la longitud, la porosidad y las necesidades de tu cabello. Como norma general, comienza con pocas gotas y añade más únicamente si es necesario.
¿Puedo preparar mi propia mezcla de aceites?
La respuesta es sí, pero debes hacerlo con conocimiento y precaución.
Preparar una mezcla no consiste solamente en juntar varios aceites. Es necesario conocer las propiedades de cada uno, saber cuáles son aceites vegetales y cuáles son esenciales, respetar las proporciones y comprobar que los ingredientes son compatibles con tu piel.
Los profesionales desarrollan sus fórmulas después de realizar estudios, pruebas de estabilidad y evaluaciones de seguridad. En casa no disponemos de esos mismos recursos, por lo que es mejor comenzar con mezclas sencillas.
Si vas a utilizar un aceite esencial, debes diluirlo siempre en un aceite vegetal portador y seguir las recomendaciones de uso del fabricante. Antes de aplicarlo en todo el cuero cabelludo, realiza una prueba en una zona pequeña y espera para comprobar que no aparece ninguna reacción.
Y si no sabes qué aceites escoger, qué cantidad debes utilizar o cómo combinarlos para cuidar tu cabello, he creado una guía en PDF dedicada a los aceites naturales.
En ella te explico las características, los beneficios y las formas de uso de diferentes aceites para que puedas elegir con más seguridad el que mejor se adapte a tu cabello.
Descubre la guía “Aceites: los mejores aceites para el cabello” y aprende a incorporarlos a tu rutina sin utilizar más producto del necesario.

Mis productos recomendados
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En conclusión
No tienes que abandonar los aceites de tratamiento porque haya llegado el verano. Lo que necesitas es adaptar su uso.
Utiliza menos cantidad, escoge texturas más ligeras, evita saturar el cuero cabelludo y presta atención a la forma en la que responde tu cabello. Recuerda también que el aceite no sustituye la hidratación: ayuda a conservarla.
Tu cabello no necesita una capa abundante de producto para estar protegido. Necesita que observes sus cambios y le proporciones, en cada momento del año, aquello que realmente le beneficia.




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